Equipo

El Programa Padres Formadores es organizado en forma centralizada por la Coordinadora de Formación de EducaUC, Pamela Galloway, quien trabaja en conjunto con los jefes de formación de cada colegio y los delegados de formación, seleccionados entre los apoderados de cada curso.

MISIÓN DEL JEFE DE FORMACIÓN COMO REPRESENTANTE DEL COLEGIO:

  • Ser un líder que promueva los vínculos entre los apoderados, para lograr un conjunto casa- colegio que beneficie a sus hijos. Debe ser consciente de que éste es un valor invaluable en la formación de los niños y jóvenes.
  • Generar confianza y facilitar respuestas a los desafíos que la edad y situación ambiental pueda requerir por parte de los padres en la educación de los hijos,  acercándolos al colegio para que, desde la confianza y dada la vivencia de valores y virtudes, se comprometan vivamente en el aprendizaje de temas que los fortalecerán en la educación de los hijos.
  • Apoyar la organización y motivación de las charlas semestrales para los padres y apoderados, como también aquellas que promuevan instancias de Encuentro Familiar.
  • Apoyar la función de los Delegados de curso, dándoles las instancias de comunicación para manifestar inquietudes y promover actividades o temas de interés de los padres y apoderados.

MISION DEL DELEGADO DE FORMACIÓN:

Es el que, en base a su vocación de padre/madre, busca fortalecer el desarrollo integral de su hijo. Para ello potencia una alianza con el colegio, donde junto con aportar desde la paternidad,  apoya  las necesidades e inquietudes de los apoderados con el colegio y viceversa. Su proceder buscará siempre instaurar entre los padres la perspectiva de comunidad educativa.

El fomento de un desarrollo espiritual de sí mismo, el compromiso, la verdad y confianza, así como el respeto y responsabilidad, son virtudes propias de la persona que ocupa este cargo. Fiel al Proyecto Educativo del Colegio, el delegado de formación será capaz de fortalecer  vínculos confiables entre los hogares y el colegio. Finalmente, promoverá la vivencia de la virtud del mes entre los padres y apoderados, según lo planificado por el colegio.