Fundamentos

El Reglamento de Convivencia Escolar tiene el propósito de optimizar las normas a través de las cuales se pretende contribuir a la formación de los alumnos. El objetivo fundamental es ser un medio que facilite la internalización de hábitos y el desarrollo de valores, permitiendo alcanzar una educación integral. Por lo tanto, debemos tener presente que constituye un marco de orientación que ayuda a la conquista de un ambiente sereno, al logro progresivo de autodisciplina, favoreciendo el desarrollo pleno de los diversos aspectos de la personalidad de los alumnos.

La realidad en que estamos inmersos nos permite constatar que es cada vez más urgente que tanto padres como educadores posibilitemos una educación centrada en valores que hagan posible un proceso de humanización y conversión progresivos.

La formulación de las normas que se encuentran en este Reglamento de Convivencia Escolar surge de la reflexión y el anhelo de ser un camino, para responder al gran desafío  de la educación integral.

Sabemos que la vida escolar proporciona instancias de gran riqueza para contribuir a la formación de un ser humano que está llamado a la plenitud. Nuestra experiencia educativa nos dice que en lo pequeño educamos la grandeza que los alumnos pueden responder a las exigencias si se educa el respeto a si mismo y a los demás, la responsabilidad, la perseverancia y el espíritu de superación. De lo anterior podemos deducir la importancia de formular normas que orienten a los alumnos a asumir un compromiso consciente y responsable en la propia formación en los diversos ámbitos de su personalidad

El éxito en el logro de este gran desafío requiere de la colaboración  de padres y apoderados en el apoyo al cumplimiento de las normas establecidas, teniendo siempre presente que estas constituyen un valioso medio para descubrir los siguientes objetivos:

  • Formar personas capaces de asumir la vida, jerarquizándola de acuerdo a los valores fundamentales que le ayuden a descubrir el verdadero sentido de la existencia.

  • Propiciar un ambiente sereno que permita una mayor efectividad en el proceso de enseñanza – aprendizaje.

  • Educar en libertad y ejecutarla con responsabilidad.

  • Favorecer la búsqueda del bien y la verdad, comprometiéndose en la construcción de una sociedad fraterna, más justa y solidaria.

  • Propender a la vivencia de los valores franciscanos de la fraternidad, solidaridad, sencillez, alegría y honestidad.

Los invitamos a leer con atención y a reflexionar con sus hijos, las normas disciplinarias que a continuación se entregan, teniendo siempre presente los objetivos que se pretenden alcanzar a través de ellas.